Mejoremos continuamente nuestra logística

Mejoremos continuamente nuestra logística.

Es una forma coloquial de decir que “la práctica hace al maestro” o que “el que persevera triunfa” y así seguramente podríamos encontrar muchos refranes al respecto, los cuales tienen mucho sentido en la vida personal y empresarial, no siendo Supply Chain una excepción a la regla.

Cuando gestionamos una cadena de suministro o solo una parte, siempre encontramos algo que se puede mejorar, comprando por volumen y garantizando las especificaciones requeridas, reduciendo inventarios en los almacenes  o elevando la capacidad ocupada de nuestros camiones; sin embargo pocas veces nos preocupamos en que esa mejora sea sostenible en el tiempo.

Cuando hablamos de mejora continua, nos acordamos de Deming y una de sus frases célebres: “No es necesario cambiar. La supervivencia no es obligatoria”. El proceso de mejora continua de Deming es una herramienta bastante poderosa si la sabemos usar y somos consecuentes con los objetivos que nos trazamos.

Planear, Hacer, Revisar y Actuar son las 4 palabras claves en un proyecto, iniciativa o una actividad del día a día. Seguramente de mayor a menor preponderancia por el alcance definido. Sin embargo 100% útiles.

Para aquellas empresas que gestionan su flota y lo quieren hacer de una manera más eficiente y eficaz, con resultados en corto plazo, pensar en utilizar el ciclo de Deming debería ser un imperativo. Seguramente les ha pasado que salen con el camión cargado de su almacén o centro de distribución para entregar un pedido y cuando llegan al cliente, está cerrado, les reciben la mitad o no les reciben nada porque llegaron “tarde”. Al final de la jornada no solo tienen 1 camión regresando con saldos luego de su ruta, son todos con al menos un producto.

Ahora viene el trabajo de oficina, pero pensamos muchas veces que solo basta con registrar el motivo del rechazo (parcial o total), pero no nos ponemos a pensar si es que el transportista registró de forma correcta el motivo del rechazo por ejemplo. Al día siguiente y los 364 siguientes vemos un indicador de rechazos del mercado que nunca mejora y por el contrario, cada vez tenemos más rechazos y/o motivos que tratan de explicar el incidente. ¿En qué momento hacemos gestión? No podemos, porque nos falta el dato clave: La causa Raíz.

Una forma de encontrar la causa raíz, es preguntarnos siempre ¿Por Qué?, hasta que ya no existan más motivos posibles que expliquen el rechazo. Cuando empezamos a escarbar, siempre encontramos un proceso deficiente, canales de comunicación mal definidos, o responsables que no se responsabilizan. Veamos el ejemplo en esta matriz.

Análisis de las causas
Motivo ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué?
Demora en atención de cliente Cola en recepción de proveedores Almacén de cliente saturado El pedido excede su capacidad

 

Ahora que tenemos identificada la causa raíz (el pedido excede la capacidad del cliente), podemos ir al siguiente nivel y definir un plan de acción especifico con responsables y tiempos definidos.

Causa Raíz ¿Qué hacer? ¿Cómo? ¿Quien? Plazo
Inicio Fin
El pedido excede su capacidad Optimizar el volumen del pedido Aumentando la frecuencia de envío Planificador de reparto 3-Mar 10-Mar

 

Otra manera de llegar a encontrar la causa raíz es a través de los indicadores de gestión. En caso de identificar un desvío (objetivo 98%, resultado: 96.5%, desvío: 1.5%), empezamos a analizar cómo es que se generó, hasta poder aplicar la misma técnica que nos lleva a tener un plan efectivo de mejora.

Poco a poca esa lista de motivos que al comienzo parecía interminable, se convertirá en una lista sintetizada y perfectamente gestionable, para lograr resultados en corto plazo.

A través de un proceso bien estructurado de mejora continua es posible identificar innumerables oportunidades de mejora y capitalizarlas en beneficio de nuestra Cadena de Suministro. Solo hace falta un doble click.

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